Verte allí herida sobre la camilla me destrozo completamente, solo puede observar impotente mientras te arrastraban con tu rostro en rojo sangre, por un momento te vi reaccionar, al verme me regalaste una sonrisa, esa sonrisa hermosa que solo se da en el último mentó, aquella que acompaña a los amantes cuando una adiós eterno es el que los guía... Me alejaron de ti, a ese cuarto del cual me daba miedo no volver a verte...
Mientras caminaba por los pasillos del hospital, vi a un anciano sentado en su cama llorar en su habitación pero sus lágrimas eran negras, y silenciosamente dice: "es hora", un hombre de negro vestir entra sin notar mi presencia, le brinda su mano y lo lleva fuera de la habitación, sin saber que sucedía y pensando en lo que te pasaba a ti, olvide el momento extraño. Caminado en otro lado, note la misma escena, pero esta vez vi al hombre de negro con un pequeño niño que caminaba a su lado con una lagrima negra que de sus ojos brotaban, corriendo no sé como llegue a la habitación en la que yacías dormida, me quede un rato sentado en la silla al lado de tu cama recordando cada momento hermoso y pidiendo que despertaras, en un momento la puerta abrió y vi a aquel hombre de negro entrar y acercándose a ti, toco tu rostro muy tiernamente, asustando de lo que estaba pasado, me levante para detenerlo, al hacerlo el me dirigió su mirada y sentí como una lagrima bajaba por mi rostro.

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