
Estas en el borde del precipicio, con las manos en tu pecho,
una niebla de desesperación canta a tu oído aquella canción
por la que sientes que los Ángeles cerraron sus ojos a tu luz.
Esperas con paciencia el próximo paso. El cielo cae a tus pies.
Tú sólo sigues mirando la profundidad a la que te sometes.
Tus pies dudan, tu sangre es fría cada vez que dices tu nombre
no es el viento en que llena tus pulmones, es miedo que respiras
No hay nadie ahora quien pueda tomar tus abrazos.
No puedo detener, estas tan lejos como me lo permites,
me acerco a ti en una estela de silencio, con miedo de perderte
tratando de conjurar palabras que me permitan sanar.
Me rindo a ti, he decidido seguirte, sí Tú caes, yo también
No te soltare, si los Ángeles cierran sus ojo, yo te guiare
Te esperare y sanare tus heridas...... Yo creo en ti..


